La hora del almuerzo en la obra
Tres obreros están sentados en lo alto de un puente a la hora de comer. Justo antes de abrir las fiambreras, el primero suspira agobiado y dice:
— ¡Estoy harto de comer siempre lo mismo! Como hoy tenga espaguetis otra vez, ¡os juro que me tiro al vacío!
Abre la fiambrera, ve los espaguetis, suspira, dice «¡Ea, pues me tiro!» y se lanza al vacío.
El segundo obrero, impresionado pero firme en sus convicciones, añade:
— Pues yo estoy hasta las narices de los huevos con patatas… Como hoy tenga huevos con patatas, ¡yo también me tiro!
Abre su fiambrera, ve las patatas con huevo y dice «¡Pues no se hable más!», y se tira detrás.
El tercer obrero los mira y sentencia:
— Pues como yo tenga hoy otra vez pollo frito, ¡tampoco lo cuento!
Abre su fiambrera, ve el muslo de pollo frito, dice «¡Ea, al agua!» y se tira también.
Días después, durante el velatorio, están las tres viudas desconsoladas conversando entre lágrimas. Dice la primera:
— ¡Ay, mi pobre Ramón! Si llego a saber que por el almuerzo se me mataba mi marido, ¡no le vuelvo a hacer espaguetis en la vida!
La segunda asiente sollozando y responde:
— ¡Tienes toda la razón del mundo! Si llego a saberlo, jamás le habría preparado unos huevos con patatas…
La tercera se las queda mirando en silencio, se seca una lágrima y añade:
— Os entiendo perfectamente… Pero es que en mi caso, ¡mi marido era el que se hacía la fiambrera solo todas las mañanas!
Jaén24 Os desea un feliz dia!!

