La provincia suma casi 1,5 millones de euros en contratos sin adjudicar dentro de un problema nacional que afecta a más de 1.130 licitaciones
Hay obras previstas, existe un presupuesto público para ejecutarlas, pero nadie se presenta al concurso. Es una situación que se ha producido también en la provincia de Jaén durante la primera mitad de 2026 y que deja una pregunta sobre la mesa: ¿qué está ocurriendo para que una parte de las empresas constructoras no considere viables determinados contratos públicos?
Entre enero y junio, 16 licitaciones de obras quedaron desiertas en la provincia, según los datos recopilados por la Confederación Nacional de la Construcción (CNC). En conjunto, los expedientes suman 1.492.642,87 euros de presupuesto base de licitación y afectan a actuaciones promovidas por ayuntamientos, la Diputación Provincial de Jaén, TRAGSA y el Instituto Andaluz de la Mujer.
Los proyectos son muy diferentes entre sí. Hay actuaciones de saneamiento y abastecimiento, asfaltado de calles y caminos, instalaciones deportivas, patrimonio, energías renovables, cementerios, equipamientos municipales e infraestructuras educativas.
El problema, por tanto, no se concentra en un único tipo de obra ni en una única administración.
Lo que tienen en común estos expedientes es que el procedimiento de contratación no consiguió encontrar una oferta que permitiera adjudicar la obra.
El problema no es que no exista dinero, sino que el presupuesto puede no resultar suficiente
Una licitación pública desierta no significa que el dinero haya desaparecido ni que la Administración haya decidido renunciar definitivamente a ejecutar la actuación.
Significa que el procedimiento convocado no ha recibido ofertas válidas suficientes para poder adjudicar el contrato.
Y ahí está una de las claves de esta noticia.
La Confederación Nacional de la Construcción relaciona el aumento de licitaciones desiertas con el incremento de los costes que afrontan las empresas constructoras y con la falta de mecanismos suficientes para actualizar los precios de determinados contratos públicos.
Para una empresa, aceptar una obra pública supone comprometer trabajadores, maquinaria, materiales, combustible y otros costes durante un periodo de ejecución que puede prolongarse durante meses.
Si el presupuesto establecido por la Administración no refleja adecuadamente el coste real de ejecutar la obra, la empresa puede considerar que presentarse supone asumir un riesgo demasiado elevado.
Y en ese escenario puede tomar una decisión muy sencilla: no presentar oferta.
El resultado es precisamente el que reflejan los datos de Jaén: una obra que cuenta con presupuesto y expediente administrativo, pero que se queda sin empresa adjudicataria.
16 expedientes repartidos por 15 municipios
Los datos de la CNC muestran que el fenómeno ha tenido una distribución bastante amplia por la provincia.
Las 16 anotaciones corresponden a 15 municipios jiennenses: Sabiote, Chilluévar, Cambil, Jabalquinto, Úbeda, Torres, Fuensanta de Martos, Castellar, Rus, Bailén, Guarromán, Pegalajar, Chiclana de Segura, Baeza y Huesa.
La actuación con mayor presupuesto base de licitación aparece en Chilluévar, con 179.318,47 euros, para obras de adecuación funcional de la Avenida de Andalucía en el entorno de la parroquia de Nuestra Señora de la Paz.
Después aparece Sabiote, con un expediente de 146.272 euros destinado a la ejecución de pavimento dentro de las obras de rehabilitación urbana de su conjunto histórico para crear un itinerario turístico patrimonial.
También figuran contratos de más de 100.000 euros en Cambil, Jabalquinto, Úbeda, Torres y Fuensanta de Martos.
En el otro extremo se encuentran actuaciones de menor cuantía, como las previstas en Baeza, con 9.500 euros, y Huesa, con 8.483,13 euros.
La variedad de importes resulta significativa porque muestra que el problema no se limita exclusivamente a grandes obras.
Desde una actuación en Úbeda hasta una pasarela en Torres
Entre los expedientes que han quedado desiertos aparecen actuaciones muy diferentes y que afectan directamente a servicios y espacios utilizados por los ciudadanos.
En Úbeda, por ejemplo, se encuentra el Plan de Asfaltado de Pedanías, con un presupuesto de 123.853,36 euros.
En Torres, la actuación prevista era la construcción de una pasarela y miradores en el entorno del Parque Natural de Sierra Mágina, correspondiente a una primera fase, con un presupuesto de 118.966,94 euros. El proyecto está vinculado al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y cuenta con financiación europea Next Generation.
En Jabalquinto, el contrato afectaba a una actuación de emergencia sobre la red de saneamiento y abastecimiento de la calle Miralrío, con 123.966,94 euros.
En Fuensanta de Martos, la actuación estaba destinada a adecuar instalaciones para mejorar y dinamizar las asociaciones culturales y deportivas del municipio, con 105.158,54 euros.
Y en Castellar, los 90.048,25 euros previstos correspondían a la cubrición parcial de una pista polideportiva.
También hay obras relacionadas con patrimonio y energía
El listado incluye igualmente proyectos relacionados con la conservación del patrimonio y la transición energética.
En Guarromán, una de las licitaciones desiertas contemplaba la instalación y suministro de climatización y ventilación dentro de las actuaciones de restauración y adecuación del Pósito, un bien de interés cultural. El presupuesto ascendía a 60.273,86 euros y el proyecto estaba incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
En Chiclana de Segura, el contrato previsto alcanzaba los 53.211,32 euros y estaba destinado a una instalación solar fotovoltaica de 53,10 kWp para autoconsumo colectivo, también dentro del marco de los fondos europeos Next Generation.
En Pegalajar, los 59.675,02 euros correspondían a la tercera fase de ampliación del cementerio municipal.
Y en Rus, la actuación prevista, por 72.751,55 euros, consistía en la construcción de instalaciones para el acopio y transferencia de residuos de construcción y demolición procedentes de pequeñas obras domiciliarias y obras menores.
El caso de Sabiote requiere una explicación
Hay un detalle del informe que conviene explicar al lector para interpretar correctamente los datos.
Sabiote aparece dos veces en el listado de la CNC con una actuación de exactamente 146.272 euros en cada registro.
Ambas entradas hacen referencia al mismo tipo de actuación: la ejecución de pavimento dentro de las obras de rehabilitación urbana del conjunto histórico para establecer un itinerario turístico patrimonial.
El propio documento utilizado para elaborar el recuento provincial incorpora ambos registros y los suma en sus cifras.
Por eso, el informe atribuye a Sabiote 292.544 euros en licitaciones desiertas.
Sin embargo, al tratarse de dos anotaciones idénticas, existe una aparente duplicidad que conviene tener presente. Esto significa que el dato provincial de 1,49 millones es el que recoge el informe, pero no debemos interpretar automáticamente que Sabiote tenga dos obras diferentes de 146.272 euros cada una.
Es una precisión importante para que los datos de Jaén24 sean lo más rigurosos posible.
Un problema que afecta a toda España
Lo ocurrido en Jaén forma parte de un fenómeno mucho más amplio.
La CNC contabilizó 1.130 licitaciones públicas desiertas en España durante el primer semestre de 2026, con un presupuesto conjunto superior a 707 millones de euros.
La patronal calcula que el ritmo medio ha alcanzado aproximadamente 188 licitaciones desiertas cada mes, un 16% más que el ritmo registrado tras el inicio de la guerra de Ucrania.
Además, hay otros 747 contratos que recibieron una única oferta durante el mismo periodo, por un importe conjunto de unos 448 millones de euros.
Si se suman ambos fenómenos, el problema afecta a 1.877 procedimientos de contratación durante los seis primeros meses del año, con presupuestos que superan los 1.155 millones de euros.
Es decir, no se trata solamente de contratos que se quedan completamente sin empresas interesadas.
También existe un número importante de concursos en los que únicamente concurre una empresa, reduciendo considerablemente la competencia.
Las pequeñas obras son las más afectadas
Uno de los datos más llamativos del informe nacional es que el 82% de las licitaciones que quedaron desiertas tenía un presupuesto inferior a 500.000 euros.
Esto permite entender mejor por qué el fenómeno puede tener especial importancia en provincias como Jaén.
Muchas de las actuaciones que realizan los ayuntamientos y otras administraciones públicas son precisamente obras de tamaño pequeño o medio: arreglos de calles, instalaciones municipales, redes de abastecimiento, instalaciones deportivas, mejoras de edificios públicos o actuaciones en espacios urbanos.
Son obras que pueden ser fundamentales para un municipio, aunque su presupuesto sea relativamente reducido.
Y precisamente en ese segmento es donde la falta de concurrencia puede tener un impacto especialmente visible.
¿Por qué las empresas no presentan ofertas?
La explicación que ofrece la patronal del sector apunta principalmente a la evolución de los costes.
La construcción ha experimentado fuertes incrementos en los precios de materiales, energía y otros componentes necesarios para ejecutar las obras.
El problema aparece cuando una Administración fija el presupuesto de una obra y, entre el momento de la licitación y el momento de ejecución, los costes que debe asumir la empresa son superiores a los previstos.
La CNC reclama por ello mecanismos de actualización y revisión de precios que permitan adaptar determinados contratos públicos a la evolución real de los costes.
Desde la perspectiva empresarial, la cuestión es sencilla: una compañía no puede saber con absoluta certeza cuánto le costará ejecutar una obra que puede prolongarse durante meses, especialmente cuando los precios de materiales y energía pueden cambiar.
Si el margen previsto es demasiado reducido o incluso existe riesgo de terminar trabajando a pérdidas, presentar una oferta deja de resultar atractivo.
No siempre es falta de trabajo
El fenómeno tiene además una lectura que puede resultar sorprendente.
La explicación no es necesariamente que las constructoras tengan poco trabajo.
De hecho, la propia CNC sostiene que existe volumen de actividad, pero que en determinados contratos los números no salen debido a la diferencia entre los costes reales y los presupuestos de licitación.
Una empresa puede tener que elegir entonces entre varias obras disponibles.
Si un contrato público ofrece un margen demasiado reducido y existe la posibilidad de asumir pérdidas, puede resultar más razonable dedicar sus recursos a otro proyecto.
De esta manera, una Administración puede disponer de presupuesto para una determinada actuación y, al mismo tiempo, no encontrar empresas dispuestas a ejecutarla por ese importe.
¿Qué ocurre ahora con las obras que han quedado desiertas?
Que una licitación quede desierta no significa necesariamente que la obra vaya a desaparecer.
La Administración responsable puede estudiar las circunstancias que han impedido la adjudicación y decidir cómo continuar con el proyecto.
Dependiendo de cada expediente, pueden producirse nuevas licitaciones, modificaciones en las condiciones del contrato o revisiones del proyecto y de su presupuesto.
El objetivo final puede seguir siendo el mismo: encontrar una empresa que pueda ejecutar la actuación dentro de unas condiciones que resulten viables tanto para la Administración como para la empresa adjudicataria.
Por eso, los casi 1,5 millones de euros contabilizados en Jaén no deben interpretarse como dinero perdido.
Son presupuestos de actuaciones que no han podido adjudicarse mediante esos procedimientos concretos.
El problema es que mientras no exista una adjudicación, tampoco puede comenzar la obra.
El dinero está, pero la obra no arranca
Y aquí está la parte que explica por qué este dato resulta especialmente relevante para los ciudadanos.
Detrás de cada expediente hay una actuación que una Administración considera necesaria o conveniente.
Puede ser una calle que necesita una mejora, una red de abastecimiento que debe repararse, una instalación deportiva que necesita una cubierta, un cementerio que requiere ampliación o un proyecto turístico que pretende poner en valor el patrimonio de un municipio.
El presupuesto existe sobre el papel.
Pero si no aparece ninguna empresa dispuesta a ejecutar la actuación por ese importe y en esas condiciones, la obra no puede comenzar.
El resultado es una especie de bloqueo: la Administración quiere contratar, dispone de una partida económica y publica el concurso, pero el mercado no responde.
Jaén suma 16 casos en solo seis meses
Los datos provinciales muestran que no estamos ante un caso aislado.
Son 16 expedientes contabilizados en seis meses, repartidos por 15 municipios y con casi 1,5 millones de euros de presupuesto acumulado.
Desde Chilluévar hasta Huesa y desde Úbeda hasta Chiclana de Segura, las actuaciones abarcan buena parte del territorio provincial y afectan a ámbitos muy diferentes.
El fenómeno tampoco distingue entre obras de patrimonio, carreteras y asfaltado, instalaciones deportivas, abastecimiento, energía o equipamientos municipales.
Lo que sí tienen en común es una circunstancia: el procedimiento de contratación quedó sin adjudicatario.
El reto ahora es conseguir que las obras sean viables
La situación plantea un reto tanto para las administraciones como para las empresas constructoras.
Las primeras necesitan ajustar sus proyectos y presupuestos a la realidad de los costes si quieren conseguir que exista competencia suficiente en los concursos.
Las empresas, por su parte, necesitan que los contratos sean económicamente viables para poder asumirlos sin poner en riesgo su actividad.
Y para los ciudadanos, la consecuencia más visible es sencilla: una licitación desierta significa que una obra prevista todavía no puede empezar.
El problema de Jaén forma parte de una tendencia nacional que está obligando a poner el foco no solo en cuánto dinero se destina a la obra pública, sino también en si ese presupuesto permite realmente ejecutarla.
Porque disponer de una partida económica es el primer paso.
Conseguir que haya empresas dispuestas a realizar la obra por ese precio es el siguiente.
La imagen de esta noticia es una simulación generada por IA.


