Los vecinos de las pedanías de Collejares y El Cortijuelo han alzado la voz para exigir una solución definitiva a los problemas de abastecimiento de agua que sufren desde hace meses. Los afectados atribuyen la situación al conflicto que mantienen los ayuntamientos de Huesa y Quesada por la gestión del suministro y reclaman que ambas administraciones lleguen a un acuerdo que garantice un servicio normal, especialmente de cara al verano.
La protesta tuvo lugar este viernes a las puertas del Ayuntamiento de Quesada, donde los vecinos pidieron que se abra una vía de diálogo entre ambos consistorios para poner fin a una situación que afecta a decenas de familias y que se agrava durante los fines de semana, cuando aumenta la población de estas pedanías con la llegada de residentes temporales.
A diferencia de la crisis vivida el pasado verano en la aldea de Los Rosales, donde se producían cortes totales de agua por la altitud de la zona, en Collejares y El Cortijuelo el principal problema es la escasa presión del suministro. En muchas viviendas el agua apenas llega a los grifos, lo que impide el funcionamiento normal de calentadores y electrodomésticos, mientras que en los puntos más elevados el abastecimiento llega incluso a interrumpirse.
Los vecinos aseguran que la situación también está afectando gravemente a dos explotaciones avícolas de la zona, que necesitan un importante volumen de agua para mantener su actividad y que, debido a su ubicación, están sufriendo especialmente las restricciones en plena época de altas temperaturas.
Según explican los afectados, el origen del problema se encuentra en un desacuerdo económico entre ambos ayuntamientos. Aunque Collejares y El Cortijuelo pertenecen administrativamente a Quesada, el suministro depende de las infraestructuras de Huesa. Este último municipio habría instalado un regulador de presión que limita el caudal disponible en función de una estimación del número de habitantes, una medida que provoca que el sistema resulte insuficiente cuando aumenta el consumo.
La alcaldesa de Quesada, Yolanda Marcos, asegura que su Ayuntamiento está dispuesto a asumir el coste del agua, pero considera inaceptables las condiciones planteadas por Huesa. Según explica, se le propone pagar el suministro a un precio de 0,70 euros por metro cúbico, muy por encima del coste que soportan los propios vecinos de Huesa, además de mantener el limitador de caudal. La regidora afirma haber remitido cuatro propuestas de negociación sin obtener respuesta y denuncia que el Ayuntamiento de Huesa ha dado un plazo de seis meses para que Quesada independice su red de abastecimiento bajo la amenaza de cortar el suministro.
Por su parte, el Ayuntamiento de Huesa ha señalado que, por el momento, no realizará declaraciones oficiales al encontrarse el asunto en manos de sus servicios jurídicos, aunque sostiene que sobre este conflicto «se está tergiversando y manipulando mucho».
Como solución definitiva, el Ayuntamiento de Quesada estudia la construcción de una conducción independiente de unos tres kilómetros desde la toma de Belerda, una actuación cuyo coste se estima entre 200.000 y 300.000 euros y cuya viabilidad técnica aún debe analizarse.
Mientras tanto, los vecinos insisten en que la prioridad debe ser recuperar un suministro de agua estable y suficiente para afrontar el verano con normalidad y evitar que el enfrentamiento entre ambas administraciones continúe perjudicando a quienes viven en estas pedanías.
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