Pillan a una mujer conduciendo sin carné en Los Villares

investigada por conducir sin carné en los villares

La conductora había aprobado el examen teórico, pero aún tenía pendiente la prueba práctica; su pareja también está siendo investigada por facilitarle el vehículo

Lo que pretendía ser una práctica de conducción para preparar el examen terminó con dos personas investigadas por un presunto delito contra la seguridad vial en Los Villares.

La Guardia Civil sorprendió a una mujer conduciendo un turismo por la A-6050, en el término municipal de Los Villares, mientras su pareja viajaba en el asiento del copiloto y, según manifestó a los agentes, estaba haciendo las funciones de instructor durante una práctica particular.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 6 de septiembre, cuando agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Jaén realizaban un punto de verificación de alcohol y drogas en uno de los accesos a Los Villares.

Había aprobado el teórico, pero todavía no podía conducir

Los agentes dieron el alto al vehículo y solicitaron a la conductora su permiso de conducción.

Fue entonces cuando comprobaron que no había obtenido todavía el permiso.

Según explicó la propia mujer, acababa de superar la parte teórica del examen para conseguir el permiso de la clase B, pero todavía tenía pendiente realizar la prueba práctica.

Es decir, estaba en proceso de obtener el carné, pero aprobar el examen teórico no habilita para conducir un vehículo por carretera.

La propia DGT establece que para obtener el permiso es necesario superar las pruebas correspondientes, incluida la prueba práctica, además de reunir el resto de requisitos exigidos.

Su pareja iba de copiloto y reconoció que le estaba enseñando

La situación se complicó para los dos ocupantes del vehículo.

El hombre que viajaba como copiloto era la pareja de la conductora y, de acuerdo con la información facilitada por la Guardia Civil, reconoció ante los agentes que estaba enseñándole a conducir.

Ambos estaban realizando prácticas particulares en la carretera cuando fueron interceptados.

La Guardia Civil investiga a la mujer por conducir un vehículo a motor sin haber obtenido nunca el permiso correspondiente.

Pero también investiga a su pareja, al considerar que habría facilitado el vehículo y proporcionado las instrucciones necesarias para que ella pudiera conducir.

Los dos pueden tener responsabilidad penal

La actuación de la Guardia Civil no se queda, por tanto, en una posible infracción administrativa.

Conducir un vehículo a motor sin haber obtenido nunca el permiso está recogido como delito contra la seguridad vial en el artículo 384 del Código Penal.

Este delito contempla penas de prisión de tres a seis meses, multa de doce a veinticuatro meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.

En el caso del acompañante, los agentes consideran que podría existir una cooperación necesaria, al haber facilitado el vehículo y las indicaciones para que se produjera la conducción.

El artículo 28 del Código Penal contempla como autores también a quienes cooperan en la ejecución de un delito mediante un acto sin el cual este no se habría cometido. Por ello, la investigación alcanza igualmente al copiloto.

Eso sí, se trata de personas investigadas y será la autoridad judicial la que determine las responsabilidades que correspondan.

La Guardia Civil recuerda que la carretera no es una autoescuela

El caso deja también una cuestión importante más allá de lo llamativo de la situación.

Las prácticas de conducción deben realizarse dentro de las condiciones y con los medios establecidos para el aprendizaje y la obtención del permiso. Salir a una carretera abierta al tráfico con una persona que todavía no dispone de autorización para conducir supone un riesgo tanto para quienes ocupan el vehículo como para el resto de usuarios de la vía.

La Guardia Civil recuerda precisamente que conducir sin haber obtenido nunca el permiso constituye un delito y advierte de los riesgos que implica realizar este tipo de prácticas fuera del marco establecido.

Porque una cosa es enseñar a conducir y otra muy distinta es hacerlo al volante de un vehículo circulando por una carretera pública cuando quien conduce todavía no tiene autorización para hacerlo.

En Los Villares, aquella clase práctica terminó antes de llegar al examen.

Y ahora serán los tribunales los que determinen las consecuencias.

La imagen de esta noticia es una simulación generada por IA.

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