El examen de Biología
Un profesor de Biología muy estricto y conocido por sus exámenes imposibles decide poner una prueba práctica final a sus alumnos de universidad.
Llega al aula, coloca sobre la mesa una jaula cubierta completamente con una tela negra, de modo que solo se le ven las patas al animal que hay dentro, y dice:
— Señores, el examen es muy sencillo. Observando únicamente la forma, las garras y las escamas de las patas de este animal, deben redactar en dos hojas: la especie exacta, la familia, el hábitat natural, la dieta y la ruta migratoria.
Los alumnos se quedan atónitos. Uno de ellos, desesperado y viendo que no tiene ni la más mínima idea, se levanta indignado, tira el examen a la papelera y exclama:
— ¡Pero esto es absurdo! ¡Es la prueba más ridícula e injusta que he visto en toda mi vida! ¡Me voy!
El profesor, indignado, lo señala con el dedo y le grita:
— ¡Oiga! ¡Usted se queda suspendido! Dígame inmediatamente su nombre y sus apellidos para ponerle un cero en el acta.
El alumno se acerca tranquilamente, se sube los pantalones hasta las rodillas, le enseña las piernas al profesor y le responde:
— ¡Adivínelo usted, profesor! ¡Adivínelo por las patas!

