Un español de primera hora
Llega un niño nuevo a clase a mitad de curso y la maestra le pregunta amablemente:
— ¿Cómo te llamas, bonito?
El niño responde con una sonrisa:
— Me llamo Hasam y soy de Marruecos.
La maestra lo mira con cariño y le dice:
— No, no, a partir de hoy estás en nuestro colegio: te llamas Alejandro y eres español.
El niño se queda sorprendido pero muy contento con su nueva identidad. Al salir de clase vuelve a casa y, nada más cruzar la puerta, su padre le grita desde el salón:
— ¡Hasam, ven aquí inmediatamente!
Y el niño le responde muy estirado:
— ¡No, no! A mí no me llames así, que yo me llamo Alejandro y soy español.
El padre, al oírlo, se pone furioso, se levanta de un salto y le mete un guantazo que lo deja con el ojo morado.
Al día siguiente llega el niño al colegio y la profesora, al verlo entrar con la cara hecha un cromo, se lleva las manos a la cabeza:
— ¡Pero Alejandro! ¿Qué te ha pasado en la cara?
El niño suspira y le responde:
— ¡Ay, profe! que no llevo ni 24 horas de español… ¡y ya he tenido problemas con un moro!
Jaen24 Os desea un feliz día!!

