La «nieve» de nuestros abuelos frente al calor del verano
Hoy en día abrimos el congelador y tenemos hielo al instante, pero hace décadas, combatir la canícula en los pueblos de Jaén era todo un arte. Los más mayores recordarán cómo desde Sierra Mágina o la Sierra de Segura bajaban los «neveros». Estos hombres guardaban la nieve del invierno en pozos profundos, la compactaban con paja y, bien entrado el verano, la transportaban por las noches en burros para venderla en bloques en la capital y los municipios grandes.
Con esa nieve, un poco de leche o frutas y mucho brío, se hacían los primeros helados artesanales de la provincia. En honor a esa tradición, y para no encender los fogones con este calor, os traemos una receta que se prepara sin heladera, utilizando el toque suave y cremoso del yogur de cabra artesanal de nuestra tierra.
Ingredientes (para 4 personas)
- 400 g de yogur natural (si es yogur artesanal de leche de cabra de la Sierra de Segura, el resultado es espectacular).
- 200 ml de nata para montar (35% materia grasa, muy fría).
- 150 g de frutos rojos (pueden ser congelados o frescos; si tienes moras silvestres de nuestros campos, mejor que mejor).
- 4 cucharadas soperas de miel de milflores o miel de romero de la provincia (al gusto).
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional).
Paso a paso para el helado perfecto (sin heladera)
- Preparar los frutos rojos: En un cuenco, machaca ligeramente los frutos rojos con un tenedor junto a una cucharada de miel para que suelten su propio jugo, pero dejando trocitos visibles. Reserva.
- Mezclar la base: En un bol grande, vierte los yogures naturales y las tres cucharadas restantes de miel (y la vainilla si decides usarla). Remueve bien con unas varillas hasta conseguir una crema homogénea.
- Montar la nata: En otro recipiente bien frío, monta la nata con la ayuda de unas varillas eléctricas. No hace falta que quede excesivamente dura, solo con cuerpo.
- Unir con mimo: Incorpora la nata montada al bol del yogur poco a poco, realizando movimientos suaves y envolventes con una espátula para que no pierda el aire.
- El toque marmoleado: Añade los frutos rojos machacados y mezcla de forma muy ligera (solo dos o tres vueltas) para que el helado quede con franjas blancas y rojas muy vistosas.
- Al congelador: Vierte la mezcla en un molde rectangular (tipo bizcocho). Para evitar que cristalice y quede cremoso, el truco está en meterlo al congelador y sacarlo cada 45 minutos durante las primeras 3 horas para removerlo enérgicamente con un tenedor. Después, déjalo congelar del todo.
Sácalo del congelador unos 10 minutos antes de consumirlo para poder hacer bolas fácilmente. ¡Un bocado refrescante con sabor a nuestra sierra para ganarle la batalla a la canícula!


