Porcuna celebra su Fiesta del Violete, una tradición gastronómica con sabor a Jaén

Violetes tradicionales de Porcuna, empanadillas fritas rellenas de carne típicas de la gastronomía jiennense.

Porcuna se prepara para rendir homenaje a uno de los grandes protagonistas de su gastronomía tradicional. Este sábado, 25 de julio, la localidad celebrará la Fiesta del Violete, un encuentro gastronómico dedicado a una de las elaboraciones más características de la cocina porcunense.

La cita tendrá como escenario el Paseo de Jesús, donde vecinos y visitantes podrán acercarse para degustar esta singular empanadilla frita rellena de carne, conocer mejor una receta que forma parte de la identidad gastronómica de Porcuna y disfrutar de una velada pensada para compartir en compañía.

La celebración está organizada por la Cofradía y Hermandad de Costaleros de Nuestra Señora de los Dolores, en colaboración con el Ayuntamiento de Porcuna.

Durante la jornada habrá una barra permanente con comida y bebida, además de sorteos y música a cargo del DJ Javi Merino, lo que convertirá la cita gastronómica en una propuesta de ocio para disfrutar con familiares y amigos.

¿Qué es exactamente el violete?

Para quienes nunca hayan tenido la oportunidad de probarlo, el violete es una especie de empanadilla frita, elaborada con una oblea que se rellena con una preparación de carne y otros ingredientes antes de ser empanada y frita.

Su exterior crujiente contrasta con un interior sabroso y jugoso, convirtiéndolo en una elaboración especialmente reconocible dentro del recetario tradicional de Porcuna.

Más allá de sus ingredientes, el violete representa una parte de la memoria gastronómica de la localidad. Es uno de esos platos que han pasado de generación en generación y que forman parte de la cocina popular de un municipio que conserva una personalidad culinaria propia.

Por eso, la Fiesta del Violete no es únicamente una actividad gastronómica. Es también una forma de mantener viva una receta tradicional y convertirla en un elemento de identidad local.

Una receta tradicional que sale de las cocinas y llega a la calle

La celebración permite trasladar a un espacio público una elaboración que tradicionalmente se prepara en los hogares.

La idea es sencilla: reunirse alrededor de la gastronomía, compartir una receta vinculada a la historia de Porcuna y disfrutar de ella en compañía.

Este tipo de celebraciones tienen además un importante componente de convivencia, ya que permiten que las tradiciones culinarias locales sean conocidas por las nuevas generaciones y por quienes visitan el municipio.

La gastronomía se convierte así en una forma más de conocer un territorio y su historia.

En el caso del violete, basta con probarlo para descubrir que detrás de esta peculiar empanadilla existe todo un patrimonio culinario ligado a Porcuna.

Así se prepara el tradicional violete de Porcuna

Para quienes quieran intentar preparar esta especialidad en casa, la receta tradicional parte de una serie de ingredientes sencillos y muy ligados a la cocina jiennense.

Ingredientes para cuatro personas

  • 600 gramos de carne picada de cerdo, preferiblemente jamón.
  • 130 gramos de jamón serrano.
  • 16 obleas.
  • Entre 5 y 6 huevos.
  • Leche.
  • Pan rallado.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.
  • 2 o 3 dientes de ajo.
  • Cominos molidos.
  • Nuez moscada.
  • Pimienta negra.
  • Perejil.

Paso a paso para elaborar los violetes

El primer paso consiste en preparar el relleno. Para ello, se sofríe la carne junto con el ajo, el jamón y las especias. Una vez terminada la preparación, se deja templar y se mezcla con huevo. El perejil puede incorporarse también de forma opcional.

A continuación, las obleas se parten por la mitad y se humedecen ligeramente con leche templada para conseguir que adquieran la flexibilidad necesaria para poder manipularlas sin que se rompan.

Sobre cada una de las obleas se coloca una porción del relleno y se doblan las cuatro esquinas hacia el centro, dando al conjunto su característica forma.

El siguiente paso es el empanado. Cada violete se pasa primero por pan rallado, después por huevo batido y finalmente de nuevo por pan rallado.

Una vez preparados, se fríen en abundante aceite de oliva virgen extra hasta conseguir un acabado dorado y crujiente.

Finalmente, se colocan sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite y se sirven calientes.

El resultado es una elaboración crujiente por fuera y sabrosa por dentro que representa uno de los sabores más característicos de la cocina tradicional de Porcuna.

Una cita para descubrir la gastronomía de Porcuna

La Fiesta del Violete ofrece así una oportunidad para acercarse a Porcuna desde una perspectiva diferente.

La localidad, conocida por su importante patrimonio histórico y arqueológico, suma ahora esta propuesta gastronómica a su calendario de actividades de verano.

Para quienes viven en la provincia de Jaén, puede ser también una buena ocasión para descubrir o redescubrir una receta que quizá no conozcan y que forma parte de la tradición culinaria de uno de nuestros municipios.

La cita tendrá lugar este sábado 25 de julio en el Paseo de Jesús, con degustaciones, comida y bebida, sorteos y música durante la velada.

Porque hay tradiciones que se conservan en los libros y otras que se mantienen vivas de una forma mucho más sencilla: reuniéndose alrededor de una mesa y compartiendo un buen plato.

En Porcuna, ese plato tiene nombre propio: el violete.