- Con casi una década y media de trayectoria, Carlos Montes consolida un proyecto hostelero familiar que une el espíritu cercano de la taberna tradicional con la excelencia gastronómica de su espacio restaurante.
Hay proyectos que nacen de la vocación profunda, el trabajo diario y la herencia de una familia entregada en cuerpo y alma a la hostelería. En Linares, el apellido Montes es sinónimo de rigor, calidez y, sobre todo, una apuesta innegociable por la calidad de la materia prima.
Lo que comenzó en febrero de 2012 como la valiente iniciativa de un joven Carlos Montes de tan solo 21 años —respaldado siempre por la sabiduría y el impulso de su madre, vinculada a los míticos salones de eventos de la ciudad desde 1975— está a punto de cumplir 15 años de historia. Una trayectoria impecable marcada por el crecimiento sostenido y la constante búsqueda de la satisfacción del cliente.
Dos espacios, un solo sello de excelencia
El grupo cuenta con dos propuestas diferenciadas pero hermanadas bajo una misma filosofía:
- Taberna Montes (desde 2012): La cuna del proyecto. Un rincón con alma de taberna andaluza pensado para el tapeo informal con la bebida, en un ambiente distendido y cercano donde el cliente se siente como en casa.
- Ventanas by Montes (desde 2021): Un espacio emblemático en la clásica calle Ventanas que combina el tapeo informal en su planta baja con dos salones restaurante de ambiente más íntimo en su planta superior y edificio colindante (con capacidad para unos 45 comensales cada uno), además de un acogedor patio interior.
Maestros del corte y especialistas en el ibérico puro
Si hay un elemento distintivo donde Taberna Montes y Ventanas marcan la diferencia es en su dominio del jamón ibérico. Convertidos en auténticos especialistas del corte a cuchillo, garantizan una experiencia sublime a través de reservas anuales directas en los mejores secaderos del país, principalmente con la prestigiosa casa Bernardo Hernández en Guijuelo (Salamanca) y la firma Montaraz.
Del cuidado proceso de curación y la selección previa nacen raciones emblemáticas como su famoso jamón con molas, compañero inseparable de los mejores aperitivos.

Tradición bien entendida y alta cocina de producto
Tanto en la barra como en los comedores de carta, la propuesta gastronómica rinde culto a la cocina tradicional con personalidad:
- Para compartir e ir de tapas: Sobresale su aclamada ensaladilla de gambas con ventresca de atún, los jugosos revueltos de habitas, los flamenquines artesanales y un solomillo cuya calidad se realza con un toque generoso del gran protagonista de la casa: el Aceite de Oliva Virgen Extra de la tierra.
- Bodega de autor y sumillería: Con el sello del sumiller de la casa, Juanjo, la carta de vinos abarca una cuidada selección que va más allá de las clásicas Denominaciones de Origen (Rioja, Ribera del Duero), incorporando etiquetas de autor locales de Jaén, caldos de la provincia como los vinos de Úbeda o propuestas con carácter de Jumilla, Toro y Campo de Borja.
La constancia del día a día como filosofía
Detrás de cada servicio hay un equipo profesionalizado con responsables de cocina dedicados a mantener el nivel impecable de cada elaboración, cuidando desde la vajilla hasta la atención en sala.
«Nuestra meta no es otra que el cliente salga siempre por la puerta con una sonrisa. Esto es constancia: conseguir que quien nos visite hoy se lleve la misma experiencia excelente que la primera vez que vino», subraya Carlos Montes.
Un imprescindible de la gastronomía linarense
Con el horizonte puesto en la celebración de sus primeros 15 años de vida y la ilusión intacta del primer día, Taberna Montes y Ventanas by Montes se afirman como una parada obligatoria en el mapa gastronómico de la provincia. Una propuesta donde la tradición no es una moda, sino una forma de entender la mesa, el respeto al producto y el arte de hacer sentir al cliente como en su propia casa.


